En un post anterior se describieron las características del ruteo estático y dinámico, explicando ventajas y desventajas de cada uno. En este caso, se explicarán los diferentes tipos de ruteo dinámico y las características de cada uno. Existen fundamentalmente dos tipos de protocolos de ruteo dinámico: los de vector distancia y los de estado de enlace. Ambos se tratan a continuación.

Protocolos de vector distancia

En una red donde se utiliza un protocolo de vector distancia cada dispositivo envía actualizaciones periódicas indicando una por una las redes que puede alcanzar y la métrica para llegar a ellas (es decir, cuánto le cuesta llegar a esa red). De esta manera, cada router conoce sólo a sus vecinos, las redes que puede alcanzar por medio de ellos y el costo de ir por cada vecino (en caso de existir múltiples caminos para un mismo destino). Para su funcionamiento se basan en el algoritmo de Bellman-Ford.

Por su naturaleza, los protocolos de vector distancia no tienen un conocimiento global de la topología entera de la red, lo cuál puede traer asociadas algunas dificultades como la posibilidad de bucles de ruteo. Adicionalmente, en una red de dimensiones considerables, el intercambio de información propia de estos protocolos puede generar un gran tráfico en la red. No obstante, cuentan con dos ventajas importantes: son simples en su funcionamiento lo cuál implica facilidad de configuración y detección de errores y la ejecución de su algoritmo consume pocos recursos en los routers.

Protocolos de estado de enlace

Los protocolos de estado de enlace, por su parte, se basan para funcionar en dos bases fundamentales:

  • Un conocimiento global de la red, con nodos, enlaces y los costos de los mismos.
  • Un algoritmo capaz de encontrar los caminos mínimos desde un punto a cada destino.

Las ventajas de los protocolos de ruteo de estado de enlace es que al tener un conocimiento global de la red siempre eligen los caminos óptimos y no corren riesgos de sufrir bucles de ruteo. Además convergen de manera rápida y reaccionan de una forma mucho más veloz al detectar algún problema en la red. Otra gran ventaja es que son escalables lo que permite que sean utilizados en redes medianas y grandes, dado que algunos de ellos soportan un diseño de red jerárquico. Además suelen consumir pocos recursos de la red una vez que está funcionando y si la misma se mantiene estable.

Las mayores desventajas de estos protocolos son, por un lado, su complejidad de funcionamiento, lo que requiere que el administrador tenga un conocimiento profundo para que funcionen de forma óptima y poder resolver eventuales problemas. Los mismos utilizan el algoritmo de Dijsktra para desempeñar su función. Otra desventaja es que son bastante más demandantes en capacidad de procesamiento en comparación con los de vector distancia.

Clasificación de los protocolos más conocidos

Protocolo Tipo
RIP Vector distancia
OSPF Estado de enlace
IS-IS Estado de enlace
EIGRP Vector distancia (aunque se podría decir que es un híbrido, dado que tiene características de los protocolos de estado de enlace)
BGP Vector de ruta