En el mundo de las redes es de todos los días toparse con RFCs, es por ello que es fundamental entender qué son y cómo utilizarlas.

RFC es una sigla en inglés (Request For Comments) que significa solicitud de comentarios y consiste en un documento que puede ser escrito por cualquier persona y que contiene una propuesta para una nueva tecnología, información acerca del uso de tecnologías y/o recursos existentes, propuestas para mejoras de tecnologías, proyectos experimentales y demás.

Las RFC conforman básicamente la documentación de protocolos y tecnologías de Internet, siendo incluso muchas de ellas estándares. Las mismas son mantenidas por el IETF (Internet Engineering Task Force) y son accesibles por cualquier persona debido a que son publicadas online y sin restricciones. Pueden consultarse las mismas en la página de búsqueda de RFCs del IETF.

La metodología que se utiliza con las RFC es asignarle a cada una un número único que la identifique y que es el consecutivo de la última RFC publicada. Una RFC ya publicada jamás puede modificarse, no existen varias versiones de una RFC. Lo que se hace, en cambio, es escribir una nueva RFC que deje obsoleta o complemente una RFC anterior.

Para crear una nueva RFC puede utilizarse el sitio RFC Editor, donde se envían las nuevas propuestas que eventualmente podrán ser adoptadas como RFC y, si son de gran interés, convertirse en estándares. En el mismo sitio de RFC Editor, existe una FAQ muy útil para evacuar algunas dudas.